Rusas se alargan las piernas
11 de Febrero del 2008 | Vista: 4317 veces.
El Universal
Domingo 10 de febrero de 2008
En la ciudad rusa de Kurgan, las mujeres jóvenes se alargan las pantorrillas con un procedimiento doloroso para tener, según creen, mejores oportunidades en el amor y el trabajo. El método, conocido hoy día en todo el mundo, fue desarrollado en tiempos de la Unión Soviética por el médico Gavril Ilisarov, en Kurgan, para operar defectos de nacimiento.
El método consiste en romper primero los huesos. Luego, las pacientes deben llevar un aparato ortopédico durante medio año. El resultado: mujeres hasta 15 centímetros más altas. Las “piernas de Kurgan” son un término usado hace tiempo en Rusia.
Sin embargo, cada vez son más las advertencias acerca de esta operación. “El problema es que no sólo deben alargar la pierna, sino también nervios y músculos. Y eso a veces sale mal”, opina el especialista Ziyad Al Chiriki, de Damasco.
Los expertos rusos advierten acerca de las posibles consecuencias de la intervención como trombosis, inflamaciones y desproporciones. A la vez, subrayan que los problemas en el amor y el trabajo no se solucionan simplemente en una mesa de operación.
El interés por la clínica Ilisarov, en Kurgan, también es grande en el extranjero, según confirma el vicedirector Arnold Popkov, en una entrevista de la revista moscovita Argumenty i Fakty. Llegan a estudiar a la ciudad de los Urales, cirujanos de Japón y Corea del Sur, países en los que también se operan muchas chicas de las piernas.
Popkov señala que no sólo las mujeres se someten a la operación. “Una vez vino un oficial muy bajito de Arabia Saudí que no soportaba no ser visible en los desfiles militares”, comentó. “Lo alargamos diez centímetros”. En total, hay más de 5 mil de estas operaciones de huesos documentadas en Kurgan, y no en todos los casos se trata de una cuestión de estética.
Cuando Ilisarov (1921-1992) desarrolló su técnica hace medio siglo en la ciudad, que se encuentra unos 2 mil kilómetros al este de Moscú, tenía en mente sobre todo el tratamiento de miembros malformados. El ortopedista estudiaba las fracturas después de un accidente, a personas que habían nacido con piernas de distinto largo.
Descubrió que, al crecer, el cuerpo humano cierra una grieta en el hueso. Cuando se induce una fractura en la pantorrilla y la grieta se va agrandando de forma paralela al crecimiento, el hueso se alarga. Sin embargo, Ilisarov evitaba las operaciones estéticas.
En ese entonces, los equipos eran menos perfectos, afirma Popkov. “Hoy también tratamos de convencer de no operarse a las personas que no nos parecen adecuadas”, dice. Un motivo pueden ser los problemas con los tejidos conjuntivos. El método Ilisarov es considerado médicamente probado, pero terriblemente doloroso. Después de la fractura de huesos, los pacientes deben usar durante meses una construcción atemorizante de acero en las pantorrillas. El hueso es alargado ajustando tornillos clavados en la pierna a través de heridas abiertas. (DPA)